La rodilla participa en casi todo lo que hacemos de pie: caminar, subir escaleras, levantarnos, correr, saltar o cambiar de dirección. Por eso, recuperarla implica mucho más que conseguir que deje de doler. Necesitamos saber qué puede hacer hoy y qué tendrá que ser capaz de hacer mañana.
Valoramos movilidad, fuerza y control del movimiento para establecer un punto de partida. A partir de ahí progresamos mediante ejercicio y carga adaptada, incorporando tareas como sentadillas, zancadas, escalones o gestos más exigentes cuando corresponde. El objetivo es avanzar de forma medible hasta recuperar la función que necesitas.
Algunos de los problemas por los que puedes acudir a esta unidad.
Herramientas que nos ayudan a tomar mejores decisiones.
Seleccionamos las herramientas de valoración y tratamiento según lo que necesites en cada momento.
Valoración de fuerza
Saber desde dónde partimos.
Medimos la capacidad de la rodilla y posibles diferencias entre ambas piernas para establecer un punto de partida y seguir la evolución durante la recuperación.
Ejercicio y carga progresiva
Preparar la rodilla para volver a responder
Progresamos la fuerza y la dificultad de los ejercicios según tu evolución, desde tareas sencillas hasta movimientos más exigentes.
Readaptación funcional
Del ejercicio a tu actividad real
Incorporamos progresivamente movimientos y tareas relacionados con tu día a día, trabajo o deporte para recuperar seguridad y capacidad.
El equipo de esta unidad.
Profesionales de diferentes áreas que trabajan de forma coordinada alrededor de tus necesidades.

Pablo García Carballa
